EL PLACER DEL CHOCOLATE

      conversando con Javi sobre las e-lecciones en Cuba

25 de febrero 2008

por Elvira Rodríguez Puerto, Munich


Todos los días camino esta ciudad. Si hace frío o llueve, también salgo.  Durante una hora y media en la tarde salgo a descubrir mi nueva casa: Munich.  No importa que estemos tanto tiempo el Javi y yo solos para dedicarnos mucho amor. Eso también hace mucha falta. Yo salgo. Salimos casi todos los días. No necesitamos dinero para salir, descubrir lugares nuevos y conversar de todo un poco durante un buen trecho. Solo un poco de chocolate. Eso. Lo de disfrutar sin dinero y caminar, también lo aprendí en La Habana. Mientras la gente se quedaba en casa por problemas del transporte y la dichosa–eterna–mala–economía, yo caminaba por todo el Malecón hasta llegar a casa. (Sudada asquerosamente y muerta de hambre con fatiga total, claro). ¡Cuántos cuentos salieron de ese Malecón de todos! Pero 30 kilómetros ida y vuelta no es nada comparado con lo que caminan las mujeres en Churubamba, Perú, para jugar al futbol, o los niños viajeros de la noche en Uganda para huir de los rebeldes y tratar de dormir tan solo un poco ...


Casi siempre deseaba morder un chocolate o tomarme un batido de chocolate (fresco) para seguir andando. Miro, leo, fotografío, y comentamos el Javi y yo, el más allá y el ahora nuestro (entre nosotros).


Fidel Castro ya no está más. No lo está desde hace mucho tiempo, pero mientras, el país está al garete, y nos cuestionamos si cambiaría algo ... ¿de veras?  ... y ...

¿los jóvenes intentarían lo mismo que Fidel?

¿Lo intentarían?...

¿O se convertirían en Raulistas?

¿Y nosotros? ¡¿Lo intentamos?¡

¿Qué pasó con nosotros, con todos los cubanos que queríamos, y que queremos, que mejore la situación de todos los cubanos?

¿Nos hablamos?

¿Nos entendemos?

¿Nos seguimos queriendo?

¿O cada uno mira su ombligo propio?

¿Cómo éramos allá y cómo somos acá?


Estamos en el medio de esta gran CHOCO-LATERÍA

¡¿Y si en 40 años, con el calentamiento global..... Cuba ... desaparece?! 

La necesidad empuja y el tiempo también.


Toda la prensa internacional hace aspavientos de lo que sabemos de antaño ... Fidel Castro ya no estará más. La revolución cubana y sus logros ya pasaron, el socialismo también, y se siguen salvando los des-logros y repitiendo la pobreza. ¿Seguirán? ¿Quiénes?


Continúan apareciendo en la tele internacional los mismos reportajes de siempre desde La Habana, como si Cuba fuera solo La Habana: las casas destruidas, la gente triste y cansada sentada en los portones, los autos viejos, las bodegas vacías, recuerdo las mismas imágenes desde...  ¿¡y es como si los periodistas no tuvieran más nada nuevo que mostrar o no se atrevieran a tanto en Cuba!?...  y...  si fueran a reportar desde las otras provincias, ¿qué pasaría con todos ellos? ¿Y por qué no van cámara en mano y preguntan más?


¡¿Seguirán los mismos desde la Sierra Maestra al frente del choco-late?! ¡Con tantos talentos jóvenes que crecieron en esa islita que es el sueño de todos y tanta inteligencia repartida! Si la educación y el espíritu revolucionario de la inmensa mayoría de los cubanos son de los grandes logros de la Revolución que contínuamente se blanden para justificar la vigencia de la misma, ¿por qué no aceptan los viejos a los jóvenes? ¡Los nuevos ideales! “Afortunadamente aún nos queda gente de la vieja guardia" (Fidel Castro).  Parece todo hasta un problema familiar.


¿Quedaremos los cubanos viviendo y muriendo entre la esperanza, la desesperanza y el ahogo?  Hay más, mucho más ...


No hay ningún timonel del chocolate, pero sí unos que revuelven bien el chocolate:


¿Por qué envían a los presos políticos a España?

¿Por qué no pueden quedarse a vivir en Cuba con toda su familia?

¿Liberarán a todos los presos políticos de verdad?

Si los jóvenes hacen preguntas (en público), sobre temas que nos hemos cuestionado todos los cubanos, entre amigos, entre familia, a nivel de todos los techos y subsuelos cubanos, ¿por qué los llevan ante la tele para que justifiquen lo que dicen si todos los entendieron, todos los entendimos...

¿Por qué conciben las cosas que se dicen en el extranjero como manipulación política?

¿Y adentro?

¿En dónde es que empieza la revoltura del chocolate?

¿Cuándo será posible  que cada uno piense y opine como quiera lo que quiera, en Cuba?

No pregunto cuándo llegará el día en que Fidel caerá, ¡porque la sucesión sigue en pie y Castro no cayó!


NUNCA NADIE NOS VA A ENTENDER.


¿Hay de verdad un camino nuevo que se pueda andar?

¿Se convertiría la juventud cubana en Raulista? Repito.

¿Qué podría cambiar Raúl que no pudo haber cambiado Fidel?

¿Por qué ahora y no antes?

¿Qué cambios "urgentes" mejorarían la vida de los cubanos?

¿Si Raúl Castro realizara cambios económicos que favorezcan la vida de los cubanos en la isla (a largo plazo, imaginamos), los cubanos (jóvenes) se volverían totalmente apolíticos?

¿Raulistasssssss?

¿Es CHOCO-LATERIA lo que le estoy comentando a mi Javi? ¿A Uds?

¿Se armará un día un STAU (embotellamiento) en los aeropuertos cubanos, entre los que finalmente puedan salir (normalmente) y los que puedan entrar (normalmente)?

No se vayan, espérense ahí!!!!!


Ayer, en nuestra caminata por Munich, nos encontramos a un cubano "más político que yo", (yo no soy ningún político). Es un cubano de esos que no les gusta hablar sobre estas cuestiones con los cubanos. Había regresado de Cuba. Le preguntamos, -bueno y qué, ¿cómo está aquello? –Bien,  igual que siempre, la gente está ahí, en su chocolate–...  Nos da unas palmaditas al hombro (despidiéndose), casi las mismas palmaditas que Fidel Castro daba a Oliver Stone y a todos los que conocía, también a nosotros. Se apresuraba a tomar el tranvía...

–Me postulo a concejal aquí, en Alemania, por el SPD–... nos grita desde el tranvía y nos quedamos un poco así... ¡un cubano-alemán luchando por ser un político en este país!  En este caso los alemanes dirían – Interessant!,

–¡Integration!– ¡Vaya ... que hay chocolates!


Ante tales noticias llamo a mi tía urgentemente:


Tuvo que hacer un techo debajo del suelo de la vecina de arriba.

Le caía un agua color chocolate sobre la cama.

No le alcanzaba para derrumbar el suelo de la vecina y esta, que recibía dólares de Miami, no quería cooperar.

–Tu papá está muy mal–. Me dice.

–Quiere verte antes de morir–

–No le operan del Parkinson porque siempre dan prioridad a los venezonalos–

Me pregunta si hemos escuchado algo de que Chávez quiera hacer de ambos países 1 solo...

Chávez se sienta durante dos horas a darle muela a los cubanos en TV y nadie se entera de lo que va... 

Mi tía cuelga una foto de Chávez al lado de la Castro, y del otro lado está la foto de mi hermana.

Justo en  la sala, a la entrada de la casa, aparecen los tres, sonrientes. 

Mi hermana se fue a los Estados Unidos hace ocho años y en estos días volvió a Cuba:

ha llevado pacotilla para vender, y... de regreso,  un cuadro que Portocarrero regaló a papá:


¿Lo revenderá en los Estados Unidos y pagará el tratamiento de fertilidad? 

¿Chávez se irá a Cuba? y... 

¿Nosotros? ¿Cuándo, adónde, qué...?


–No mija, aquí ya nadie habla nada de Fidel–...


¿Y Fidel?... en su casa, lavándose las manos con jabón candao o con el mismo chocolate que roció a todos...

 

Mi padre le quita el teléfono a mi tía, y con voz temblorosa (del Parkinson),  me pregunta cómo está su nieta. Le digo que bien. Que la cubana aprobó los primeros exámenes en la universidad alemana con las notas que a él le gusta. Mi padre me pregunta que si tiene novio y le digo que sí.  –¿Y qué le ha regalado por el día de los enamorados su novio?– Chocolate papá, aquí se regala mucho chocolate, papá. Puedes decidir cuál te gusta y cuál no, si lo quieres o si no lo quieres, y....piiiiiiiiiiiiii –se cortó la comunicación Cuba-Alemania.


Cuento los cuentos que me cuentan. Los re-escribo en un monólogo diario porque es muy difícil re-encontrarse con la gente para volver a preguntar. ¿Pasará con Cuba así?


El Javi y yo asumimos perdernos entre esas callecitas pequeñas, mientras los trenes siguen su destino. Nos subimos también a los trenes con ningún rumbo marcado. Caminamos también dentro de ellos, cambiamos de una parada a otra, de un vagón a otro y nadie nos dice nada. Hay quienes intentan leer y hay quienes miran hacia la pared oscura detrás de la ventana, intentando esquivar una mirada o estas sonrisas. Extrañamos abrazarnos como se abraza uno en Cuba. Todo el mundo se abraza con mucho amor aunque no haya nada.


A la salida de la estación del U-Bahn, distinguimos un local muy iluminado en la Max Weber Platz. Dos mujeres nos miran desde adentro...  Me parecía una señal... mística. Nos besamos el Javi y yo. Es un beso casi del entendimiento. Un beso que pertenece más al ahora (menos mal que yo tengo a alguien que finalmente me entiende). Afuera de este local, una mujer muy abrigada fuma sola. Ya no se puede fumar dentro de los locales. Ella está sentada en una silla, atada por una cadena de hierro para que nadie se la lleve. La mesa también está atada, pero esta mujer, que se resfría por hacer lo que quiere, nos sonríe e invita a un chocolate... espeso.


¿Será que sonríen más los que están afuera a pesar de todas las nuevas ataduras? 


Miro más arriba, adonde la luz llamó mi atención al inicio y leo: "CHOCOLATE DELGADO  PLEASURES". Tiene este rótulo tan preciso que  también me hace distinguir sobre este viaje realizado en tiempo real:


HABANA 1940, fecha en que dicen las autoridades cubanas, está construída mi casa.  La habitan mis vecinos sin nada que parezca familiar. Las fotos extraviadas como si el pasado nunca hubiera existido...  Una vecina, en una ocasión, (miles),  expresó su miedo a viajar al extranjero. Viajaba solamente desde la Habana Vieja a Santa María del Mar a visitar a su madre. ¡Cuántos miedos fantasmas inculcados para qué! ¡Miedo a viajar, a conocer el mundo, el capitalismo "malo"!



MÜNCHEN 2005, lugar y año donde conocí a mi amor y donde vivimos desde entonces, tratando de entender, desde todas las posiciones, lo que NUNCA NADIE NOS VA A ENTENDER.


Algún romántico de Cuba o alguien con una historia para salvar, habrá engendrado este lugar, "placeres de chocolate Delgado", donde bien vale la pena tomarse un chocolate caliente y hablar de todo un poco.


¡Munich, cómo te quiero! Sigo andando tus calles igual que en mi Habana, mientras...  el chocolate, bate que bate... la mayonesa (canción popular, Uruguay).




MIentras


un beso


Elvira







foto © Dayana Benítez Rodríguez, 2008

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